
Cuando te acercas por primera vez,
sorprendida por sus líneas... descubres la rudeza de esas asimétricas piezas de hormigón delicadamente colocadas sobre un ondulante terreno que no deja de sorprenderte. Comienzas en un extremo cuando aún sus líneas dejan entreveer las figuras de aquellos que se deslizan decididos por sus estrechas calles.
Y entonces te adentras, bordeando cada esquina punzante, buscando el sonido apagado de una voces. Entre sombras que asoman fugaces por el delirante y frío hormigón, tus pensamientos bloquean tus ojos.
Y tiemblas de frío. Respiras aletargada.
Buscando respuestasentre los muros grises cuarteados.
Voces que describen llantos,voces dolientes,
voces susurradas entre el miedo y la ignorancia,
que gritan calladamente ahogando su eco.
voces aferradas a una memoria frágil,
voces que apagan miradas.
... Demasiadas voces siguen derramando sus gritos, através de paredes y muros. Paredes y muros que encontramos al volver una esquina y en lugares remotos que tocamos con nuestras miradas.

